domingo, 9 de agosto de 2015

Reseña: El fin de una época de Iñaki Gabilondo


Título: El fin de una época

Autor: Iñaki Gabilondo

Editorial: Debolsillo

Páginas: 176

ISBN: 9788499891248

Formato: Tapa blanda









El fin de una época es una lúcida reflexión sobre una vida profesional en un entorno en plena transformación. Un texto personal que no elude asuntos espinosos y que denota no solamente una justificada pasión por el periodismo, sino también el temor a la desvirtuación de un oficio necesario.
Un libro brillante en el que Gabilondo analiza las amenazas y grandezas de una profesión a la que ha consagrado su vida y en el que degrana aquellos principios que es imperioso sostener y que han definido una trayectoria modélica. Una extraordinaria mirada llena de sabiduría de quien ha sido testigo de excepción de los hechos que han marcado nuestras vidas.



"A ti, del que todos se ríen cuando dices que quieres ser periodista". (Dedicatoria del libro)

El libro de Gabilondo como bien reza su sinopsis es una reflexión, sencilla e interesante sobre el Periodismo y el devenir de este, por lo que es ampliamente recomendable para los estudiantes de esta carrera. No obstante, el lenguaje es muy llano, al leer es como si estuvieses escuchando uno de sus programas o los vídeos de La voz de Iñaki (muy recomendables), por lo que he disfrutado de la lectura.

En cada capítulo del libro trata un tema específico del periodismo como bien pueden ser los gabinetes de prensa, los enviados especiales o los principios éticos y otros capítulos son mucho más reflexivos e incluso autobiográficos, por llamarlos de algún modo. El libro bien podría tratarse de un código de buenas prácticas para el futuro periodista, o mejor dicho el manual de la voz de la experiencia, ya que Iñaki Gabilondo es uno de los grandes de esta profesión le pese a quien le pese.

Sinceridad, honestidad  y modestia es lo que os podéis encontrar en este libro y grandes frases y reflexiones que si sois futuros periodistas (como es mi caso) estoy segura que os marcarán, os acompañarán y en ultima instancia os harán reflexionar.  

De entre las muchas frases que he marcado del libro, hay una que me gustaría compartir con vosotr@s: "Es necesario que se quede alguien de guardia en nombre de la sociedad para explicar cómo se porta el poder y para vigilar que no abuse de nosotros aprovechando que estamos distraídos contándonos la vida del otro".

Por todo ello os ánimo a que lo leáis, tanto si sois futuros periodistas como si os interesa la actualidad y los medios de comunicación.


-4/5-

PD: Espero que os haya gustado esta reseña después de tanto tiempo sin publicar ninguna, aunque uno de mis objetivos es volver con ellas y rescatar del cajón la parte literaria de este blog, aunque tampoco pienso abandonar la moda. Solo espero poder combinar tres de mis grandes hobbies: la escritura, la moda y la lectura.

Un besito, nos leemos muy pronto.
Noni

Carpe diem

martes, 7 de julio de 2015

Quando dico che ti amo

Han pasado meses sin vernos desde aquel verano de hace casi dos años ya tan lejano.  Aquel verano en el que nos conocimos en la Piazza de San Marcos por casualidad, como dos turistas más. 

Nuestro encuentro fue gracioso, una situación divertida, en la que aquel día, estábamos tan despistados que nos chocamos, por ir como dirían algunos sin cuidado. 

Esa primera vez que nos encontramos, me enamoré de ti. Sí, sé que puede sonar raro, pero podría decirse que lo nuestro fue amor a primera vista. 
Compartimos días juntos hablando, conociéndonos, haciendo turismo, llegando a fantasear de nuestro futuro… 
Realmente después de todo fue una sorpresa saber que éramos del mismo país. 

El día en que me besaste fue especial, mágico; ¿te acuerdas? Yo con gran nitidez
Gianni Berengo Gardin
 Piazza San Marco, Venezia, 1959
aun recreo ese momento en el que íbamos en góndola por los canales. Éramos dos adolescentes con las hormonas revolucionadas, yo había venido con mis amigas de viaje y tú con tus padres y tu hermana, recuerdo esa sonrisa que os caracterizaba. Pase momentos únicos, es más, deje a mis amigas un tanto tiradas, pero no me arrepiento porque fue el mejor verano de mi vida.
 

Recuerdo el día en que decidimos ir todos juntos a ese baile de máscaras. No me olvido de tu cara de desconcierto al no encontrarme y cuando lo lograste sonreí al ver esa cara extraña que pusiste de vencedor. Me dijiste que estaba preciosa, y era cierto aún tengo esa mascara de plumas que me compre la tarde anterior. 


Me encantó nuestra extraña batalla por el helado el día que volvimos a la Piazza San Marco, parecíamos dos críos, y bueno de alguna manera lo éramos, sin duda. 

Y cuando fuimos a Burano, los dos solos recorriendo esas calles en aquel día tan caluroso, haciéndonos fotos como tontos en esas casitas de colores tan llamativas. 
El colgante, ese colgante de cristal de Murano en forma de corazón que me regalaste, son tantos recuerdos… 
El día en que llegó la hora de irse fue insoportable, no era capaz. Al final nos despedimos con la promesa de volver a vernos y de volver a visitar Venecia una vez más. 

Los meses fueron duros, de alguna manera, insoportables quizás. Hacia mi vida como cualquier chica de mi edad, sin embargo te echaba demasiado de menos. Recibía tus mensajes y llamadas e incluso recuerdo nuestras largas conversaciones vía email, pero tenía el presentimiento de que esto duraría poco más. 


Y así fue, llegó un momento en el que nos olvidamos el uno del otro y encerramos nuestros sentimientos de aquel verano, que hoy parece ya tan lejano. ¿Por qué? Siempre me lo he preguntado, pero no he encontrado respuesta alguna. 


Han pasado dos años y me sigo acordando perfectamente de ti, de tus ojos, tu sonrisa, la forma tan tierna que tenías de mirarme y esa forma tuya de hablar. Mentiría si te dijese que no intente rehacer mi vida, he tenido novios, pero ninguno ha podido ocupar tu lugar. 

Quizá ahora no pienses como antes, pero yo sí, creo en el destino y de vez en cuando con ojos soñadores pienso en que eras mi príncipe azul. Suena cursi e infantil, pero de vez en cuando vuelvo a ser aquella niña de quince años de aquel verano. 

Me intriga saber que habrá sido de tu vida, si solo fui un amor de verano cualquiera, pasajero y que por eso te olvidaste de mí y ya ni me recuerdas. Seguramente no lo averiguaré nunca, es un poco imposible, lo sé. 

Hoy he vuelto a Venecia, no para rememorar aquel verano, ya no. Sería demasiado triste y un tanto penoso por mi parte. Me encantaría que supieras que estoy aquí, en nuestra querida Venecia estudiando Historia, como te dije aquel verano; me dieron una beca y puede ser masoquista pero elegí esta universidad por mí. Quizás estando en el lugar en el que todo empezó podré intentar olvidarte, aunque aún me es imposible. 

Han pasado dos años y quizá va siendo hora de pasar página y cerrar capítulo, nuestro capítulo. Hoy paseo sola por esta plaza llena de personas, cada una con sus aventuras y adversidades, pensando como yo en sus cosas… pero me siento sola recordando nuestro primer encuentro. Es gracioso ver  como al final hay tantos deseos sin cumplir, será porque la gente madura y decide mirar hacia el horizonte, hacia ese futuro que se nos está por descubrir. 

Se nota que ya es otoño, esta ciudad es muy diferente en esta época del año, un tanto triste quizá; además las inundaciones no ayudan mucho que digamos, sin dudarlo odio esta época del año, prefiero el calor aunque no me quejo de estar donde estoy. Este siempre me ha parecido un lugar increíble en el que cada día descubres algo nuevo. 

Paseo por la plaza ensimismada en mis pensamientos, tan encerrada en mi misma que cuando me choco con alguien ya es demasiado tarde y estoy en el suelo, ese ‘alguien’ me tiende la mano y yo la acepto sin reparo, es cuando le miro a la cara, a sus ojos cuando no logro creer lo que veo, es… es… eres tú. 
-¿Alex?-pregunto con voz incrédula, es imposible, habrá sido el golpe. 
-¿Natalia?-me pregunta con el mismo tono de voz. 

Le miro a la cara, a esos profundos ojos azules imperturbables pero que todo lo dicen, y se con certeza que no me ha olvidado. Le abrazo, los ojos se me empañan de lágrimas que no logro controlar, esto es como un sueño, una película, algo que no puede ser real. 
-No llores princesa-dice apartándome el pelo de la cara y secándome las lágrimas- no te he logrado olvidar y creo que tú a mi tampoco. 
-Al final cumplimos la promesa-digo sonriendo. 
-Quizá demasiado tarde-me dice él apenado. 
-Nunca es demasiado tarde-le digo cogiéndole de la cara para que me mire. 
-Créeme si te digo que te quiero-me dice mirándome fijamente. 
-Te creo, nunca perdí la esperanza pensando que sería mentira-le digo abrazándole. 

Me besó, fue nuestro momento, ahora sabía con certeza que se había cerrado un capítulo de “nuestra” vida, pero que se acababa de abrir otro nuevo. Nuestra historia aún no se había acabado, faltaban un millón de cosas por contar. 
-Te quiero-le digo dulcemente. 
-No te imaginas el tiempo que llevaba esperando oírte decir eso-dice mientras me abraza. 

Ahora sé que el destino te hace dar vueltas. Te hace pasar por momentos felices y luego te los arranca; pero también te trae sorpresas. Alex y yo tenemos muchas cosas de las que hablar, pero es demasiado pronto todavía. De una cosa me he dado cuenta, hay que vivir el momento como si fuese tu último día, y no hay que preocuparse antes de tiempo, sino nunca se es feliz. 

Venecia, mí adorada Venecia; la ciudad que nos unió, ciudad de idas y venidas y de tantas emociones. 
Ciudad mágica con sus preciosos canales y por su amable gente. 
Ciudad de enamorados, turistas y algún que otro fracasado. 
Ciudad de historias, de miles de historias. 
Ciudad viva y cuidad dormida. 
Esta preciosa ciudad, nuestra ciudad, Venecia es testigo de toda nuestra hermosa historia, como lo es de un millón más. 

Y de una cosa estoy realmente segura, en esta ciudad te he querido, te quiero y te querré.



Este es un relato que escribí hace ya varios años y lo he rescatado hace muy poco tiempo, le he dado algunas pinceladas y ha sufrido algún que otro cambio aunque la esencia de la historia permanece. Hace tiempo que no consigo escribir algo que me convenza, así que hasta que la inspiración decida volver de vacaciones los relatos que subiré llevan escritos hace ya bastante tiempo, no obstante espero que disfrutéis con ellos y que logren gustaros tanto como a mi escribirlos. 
Un besito, nos leemos muy pronto.
Noni

Carpe diem

martes, 9 de junio de 2015

Inspiración: Blanco

Ahora que por fin ha llegado el buen tiempo a Madrid (demasiado buen tiempo todo sea dicho) es momento de dejar un poco a un lado los pantalones largos y aprovechar los rayos de sol.

Si hay un color que me gusta en verano es el siempre perfecto y socorrido blanco. Ya sea en un vestido, en un total look o acompañado de toques de colores vivos.

Por eso hoy os traigo un poco de inspiración en blanco, bonitas combinaciones para dar la bienvenida al verano.

1. Este conjunto tan femenino es perfecto para ir a trabajar o a un evento, darle un poco de color en las sandalias en rosa es todo un acierto.
2. Quién no lleva en los días de calor el siempre socorrido vestido blanco con unas sandalias romanas y un bolsito pequeño. Yo soy muy fan y repito con este look verano tras verano cuando no me apetece comerme mucho la cabeza y lo que busco es estar cómoda y fresquita.
3. Camisa y pantalones blancos, tacones en negro y el bolso en algún color vivo. Un clásico del que siempre podemos tirar cuando no tenemos mucho tiempo para arreglarnos en un cita más formal.
4. De Vestidos va la cosa, este de una tela vaporosa es perfecto para los días de más calor.
5. Mono blanco, ¿qué decir? Este look de Kristina es uno de mis favoritos.
6.  ¡Cómo no! Soy fan de los vestidos vaporosos con algún volante o que simplemente tengan vuelo.

1 y 3. Vestidos más camiseros y perfectos para el día a día.
2. Otro de mis looks favoritos, me encanta la combinación de un vestido más lady con unas converse como lleva la chica de la bicicleta.
4. Al igual que tenemos que tener un LBD, en nuestro armario no puede faltar un LWD. Si es de un estampado liso y con un corte clásico lo podremos utilizar en multitud de ocasiones y combinarlo de mil formas. En este caso, Gala le da el toque diferente con el sombrero y los zapatos masculinos.
5. Blusa vaporosa y shorts, otra de mis combinaciones favoritas y recurrentes.
6. Otro perfecto look para trabajar o para una ocasión más formal.

1. Un look completamente inspiracional.
2. Vestido boho y más esta temporada, una inversión segura.
3.  Aunque las graduaciones ya han pasado este es un vestido para esas ocasiones especiales (no indicado para bodas si no quieres causar un conflicto diplomático).
4. ¿Hay algo más adorable que un vestido con cuello Peter Pan? Pues eso ;)
5. Un look muy de los 50 que me enamoró la primera vez que lo vi.
6. Una gran elección si optas por un vestido blanco es llamar la atención en los pies o  con los complementos.

Y por último, pero no menos importante, si os parecen muy sosos los vestidos blancos, siempre podéis optar con uno estampado sobre fondo blanco.
Espero que os haya gustado este primer post tras mi vuelta. No dudéis en comentarme cual es vuestro look favorito. 
Un besito enorme, nos leemos.
Noni

Carpe diem


PD: Como siempre os dejo los enlaces de las fotografías: