sábado, 8 de enero de 2011

La musa de mi mejor amigo

Ser su musa para mi era todo un honor, ver como me pintaba, como clavaba los ojos en mí para pintarme como realmente era con mis puntos fuertes y también con mis pequeñas imperfecciones, pintaba de tal manera que podías ver el alma de aquella persona a través de la pintura, por muy metafórico que suene.

Este querido amigo mio llegaría a ser un gran pintor, de eso no cabía duda alguna. Era mi mejor amigo y le ayudaría en cualquier cosa, habíamos sido amigos desde enanos y que en el instituto hubiese sobrevivido nuestra amistad era algo bonito, pocas amistades sobrevivian a aquella tortura.

Ese pintor que estaba frente a mi, era mi mejor amigo, mi confidente, era como mi propio hermano, aunque aquel día me fije en algo más, pude ver como aquellos ojos brillaban cada vez que me miraba al pintar. Desde aquel día somos algo más que mejores amigos, ignoramos las miradas de la gente, aquellos comentarios que solo intentan dañarnos, aquellos que seguramente pueden haber comenzado gracias a dos personas a nuestra "querida" abeja reina o a la dichosa chica cotilla, aun así me da igual, siempre me ha dado igual y va a seguir siendo así. Lo único que me importa es seguir siendo la musa de mi mejor amigo.

5 comentarios:

MBree dijo...

Y que la gente diga lo que le de la gana. Mientras elos dos sean felices y estén contentos, los demás que se jodan (:

Luna de Plata dijo...

que bonito ^^ que digan lo que quieran, que no importa!! :D

Duna Loves dijo...

qué bonita historia :)

Lily dijo...

Precioso :)

Lexy dijo...

y siempre seguirá siendolo :)
Muy bonito!