domingo, 10 de julio de 2011

Cuando ella termino dandole a la botella

Podría decirse que Maya lo tenia todo si, todo; era la chica guapa, consentida y adorada por todo el mundo. Tenia una familia digamos "perfecta", un novio "perfecto" y cuando Maya pedía algo ahí lo tenía.
No era mala persona, claro que no, sin duda tenia un carácter especial, singular dirían algunos; pero era una buena persona, no la típica que por tener todo se creía superior aunque quizá un poco caprichosa, pero eso lo podríamos meter en su carácter singular.

No era la reina del instituto, no porque no pudiese serlo, sino porque francamente no quería, ella lo único quería ser era una chica normal, ella huía de la perfección que rodeaba su mundo. Porque ella era imperfecta, sí, ella era una persona con sus virtudes y defectos y con una amplia lista de manías.
Sus amigos algún día fueron los acertados, ahora se la llevaba el viento por malos ambientes y amistades un tanto peligrosas, con el tiempo Maya se había vuelto para desgracia de sus buenos amigos una persona autodestructiva. Tenía un gran problema, se sentía terriblemente vacía y sola, pensareis que es contradictorio pero no porque estés rodeada de gente te sientes bien, y ella lo sabía.
No recuerdo el día en que empezó a darle a la botella, la que se había vuelto su fiel compañera, no quería familia amigos, ni novios, ultimamente solo eran ella y su amiga la botella. Cada vez que Maya tenía un problema ahí estaba ella para intentar olvidarlo por un tiempo, cuando  Maya estaba sola ahí estaba ella para quemarle la garganta y hacerla olvidar lo infeliz que se había vuelto, en la terrible oscuridad en la que se había sumido.

Paso mucho tiempo hasta que ella no se dio cuenta de su desgracia, de que por culpa de no querer hablar con nadie ni expresar sus sentimientos se había quedado sola, ella era la única culpable, ella se lo busco.
No todas las niñas ricas son felices todas guardan un secreto. Pensareis que no me apena la historia, claro que sí.
Porque Maya era una de mis más fieles amigas durante una época y duele no verla por los pasillos, no poder oír su risa contagiosa, ni sus agradables consejos.
La hecho de menos pero es lo mejor para ella, en unos meses la volveremos a ver pero es hora de que encuentre la luz que se apago, esa luz que ella era misma. La Maya que todo el mundo quería.

2 comentarios:

MBree dijo...

Yo conocí a una chica parecida a Maya. No era rica, ni lo tenía todo, pero tenía lo suficiente para no acabar así. Y terminó así.

De corazón espero que Maya salga de todo eso (:

palabras dulces ♥ dijo...

Pobre Maya, ojalá salga de ese pozo oscuro pronto.
¡Un beso enorme!