viernes, 2 de septiembre de 2011

Volaré, ohh, ohh



Mientras sonaba la canción ella estaba más feliz que nunca, bailaba y tarareaba al son de la música.
Era libre, y estaba contenta por ello, aquel chico no merecía la pena, por fin se había dado cuenta. No malgastaría sus lagrimas por ningún hombre más , eran todos iguales y para estar con uno así mejor sola que mal acompañada.

Puso la música y canto bien alto, como hacia tiempo que no lo hacia “Volaré, ohh, ohh; cantaré, ohh, ohh” y así de pletorica se contoneaba por toda la habitación.

Jamás volvería a pensar en él, este era su momento y nadie se lo arruinaría. Porque ella se sentía con alas, muy lejos de él y de toda su historia.


1 comentario:

Coleccionista de sueños imposibles dijo...

Lo mejor cuando estás con una persona que te ata en corto y no te deja libertad, es cortad de raíz, y a volar :)