martes, 1 de noviembre de 2011

Y después del 31 llega el día 1

Ella se levantó aun cansada, todavía quedaban estragos de la fiesta de la noche anterior. Nada más levantarse vio aquel sombrero de bruja que se había obligado a llevar aquella noche. Lo hacia por Él, todos los sabían, pues ella odiaba Halloween con todas sus fuerzas, no le gustaba aquella estupidez de disfrazarse, contar historias de miedo, ver una película horrible y luego el punto cumbre de la noche, la gran fiesta en la que la inmensa mayoría terminaban borrachos y haciendo alguna gilipollez como ir al cementerio a reírse de los muertos.

A parte, Ella nunca celebró Halloween, desde pequeña la enseñaron que era una americanada más como decía su abuela. Y Ella se acostumbró a oír esas cosas, y después de anoche no es que la fiesta le hubiese hecho pensar mejor.

Mientras ella le daba vueltas a todas esas cosas, Él todavía dormía tranquilo y para Ella no había nada más bonito como verle dormir a su lado. Y pensándolo del todo tampoco es que se lo hubiese pasado tan mal, Él estaba con Ella, y de sus amigos era el que mejor se comporto, todos los demás terminaron haciendo el estúpido, como es de suponer.

1 de Noviembre, a Ella no le gusta esta fecha, odia ver a la gente que va a los cementerios, aquellos que solo van una vez al año, otros que lloran a sus seres queridos cuando ya se han ido en vez de estar con ellos cuando aun tenían tiempo. Odia con todas sus fuerzas estos dos días, porque no le gusta pensar en todo esto, en lo que vendrá después de la vida, en si de verdad hay algo más.

Tenía pensado recoger la habitación, ya que cuando llegaron lo dejaron todo patas arriba, pero después de pensar en todo esto, Ella ya no tenía ganas, se sentía frágil y un tanto vulnerable. Se volvió a meter en la cama y se abrazó a Él, es como más segura se había sentido siempre.

1 comentario:

Merlina dijo...

está buenísimo, sobre todo es muy cierto lo que dices del primero de noviembre, me das que pensar.

me imagina la chica pensando en todo eso mientras miraba el gorro de bruja y toda su frustración para terminar ahogándola en sus brazos.

Por qué será que buscamos la seguridad en ellos?