sábado, 3 de diciembre de 2011

El adiós definitivo.

Ella se cansó, no es muy complicado averiguar el por qué. Se enamoro de él, es cierto; pero con el tiempo y con los golpes que da la vida se dio cuenta de que el no era para ella. Él era un egoísta, un inmaduro y alguien al que le gustaban las medias verdades. Ella era su polo puesto, si bien es cierto que tenían algunas cosas en común con el tiempo solo veía diferencias.

Ella era demasiado orgullosa, y se dio cuenta de que no merecía la pena. Jamás una persona le había puesto condiciones y Ella jamás las cumpliría, ¿quien se creía Él para poner condiciones a nadie? 
Durante un tiempo la frase que mejor les definía es "ni contigo ni sin ti".Ella la cambió por "sin ti es mucho mejor"
Todo el mundo dice que de los errores se aprende, y es una gran verdad. Ella aprendió una gran lección que creía olvidada  y como no el dicho "mejor sola que mal acompañada" la venia a la memoria.

Porque una cosa esta clara, alguien que pone condiciones a otra no merece la pena ya que las condiciones son de cobardes, que necesitan ocultar algo.

Con el tiempo Ella siguió adelante, paso página y su historia con Él tan solo fue un pedacito minúsculo de esa pequeña parte de su historia a la que llama adolescencia.
De Él no se sabe lo que fue, tampoco es que fuese un dato demasiado relevante, ni tan siquiera interesante.

Un día como hoy Ella dijo adiós, cerro para siempre esa puerta que durante un tiempo había mantenido abierta pero sobretodo la cerro pensado en que Él la había perdido, porque es muy difícil volver a recuperar la confianza en alguien cuando se ha perdido, pero sobretodo cerro la puerta para siempre por el daño que había sufrido. Tal día como hoy Ella paso por fin página, se sentía por fin libre. Tal día como hoy Él la perdió para siempre. Este fue su adiós, el adiós de dos personas que fueron incapaces de estar juntas, pero sobretodo que fueron incapaces de entenderse.

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