miércoles, 11 de enero de 2012

Inocence

¿Y dónde queda la inocencia? ¿En realidad la perdemos? Muchos creen que la inocencia es cosa de niños, algo pasajero que conforme creces y te haces mayor inevitablemente te abandona, o quizá más bien la inocencia es ver de color de rosa un mundo que realmente no lo es, cosas de niños que conforme creces te das cuenta de la cruda realidad, de que las cosas no son como las habías soñado y conforme te vas dando cuenta de esas cosas poco a poco te va diciendo adiós.

Cierto es que tampoco podemos ser inocentes eternamente, no podemos vivir en nuestro mundo de fantasía y tener el síndrome de Peter Pan. Pero tampoco tenemos que ser personas desencantadas de la vida, que creen que lo saben todo. Como se suele decir tiene que haber un equilibrio entre ambas.
¿Por qué no saber ver la serpiente que se ha comido el elefante del Principito en vez de ver un sombrero? ¿Por qué no disfrutar del momento en el que estamos? ¿Por qué soñar con ser mayor y no disfrutar del momento que vives? Sería muy difícil responder los porques tan difícil como es la vida y siempre que podamos debemos disfrutar del momento, ser adolescentes maduros pero con esa inocencia que en el fondo no nos abandona. Porque el gran secreto es que el niño/a que fuimos jamás nos abandona, siempre estará ahí, el problema es que hay muchos que conforme los años pasan y pasan se olvidan de ello.

Yo no quiero ser dentro de 15 años de esas que ven el sombrero en vez de ver la serpiente y el elefante, no quiero ser una niña eternamente tampoco, tan solo quiero ser yo.

Espero que os haya gustado mi reflexión del día y que no dudéis en dejar comentarios del tema :) un besito enorme!

2 comentarios:

Maar Renton dijo...

Es que es dificil ¿sabes? porque llega un día en que por más que quieras te das cuenta de que eso que ves es un sombrero, y ese día te llevas un chasco enorme. Y detrás de ese chasco viene otro, y otro, y otro. Y vas encajando los golpes. Y esos golpes te curten, te crean una especie de nueva piel, una piel adulta en la que ya no esperas nada y te lo esperas todo. Y es en ese momento, en el que miras algo y después otra cosa y no te sorprende, cuando te das cuenta de que has madurado.
Está bien tener cierta inocencia, pero según para qué cosas. Porque éste mundo en el que vivimos, nos guste o no, no está hecho para los soñadores. Es una gran putada, pero así es la vida.
uno tiene que evolucionar constantemente, el ayer no es el hoy ni será el mañana y somos distintos cada vez.

herrero93 dijo...

He aqui un niño al que le ha encantado tu entrada!
Espero que acabes cumpliendo lo que dices, lo que piensas, y que dentro de mucho tiempo, sigas siendo igual de genial que ahora. ¡Y que yo lo vea!
Yo también espero no perder nunca ese "yo" interior, ese crío al que nunca le han dejado de encantar las películas de dibujos, cree en el amor, y piensa que todo es posible. Y es que, si te lo propones, todo lo es, ¿a que si? :)
La vida es dura, pero esa faceta que todos tenemos, si consigues mantenerla, serás feliz hasta en los peores momentos. Te lo dice un experto, ya lo sabes :)
Y que lo dejo ya, que me enrrollo demasiado. Un besito pequeñaja ;P